DECLARACIÓN DE LA ACADEMIA NACIONAL DE EDUCACIÓN
“LA EDUCACIÓN, PILAR ESENCIAL DE UN CAMBIO SUSTENTABLE”

Buenos Aires, 7 de mayo de 2024

    En un clima social proclive a una profunda transformación, resulta prioritario repensar el rol de la escuela y de los docentes que, junto a las familias, cumplen una función educativa irreductible que no puede intercambiarse. Los directivos en su función institucional y los docentes en las aulas tienen la responsabilidad, en primer lugar, de garantizar la alfabetización de todos los niños, adolescentes y jóvenes para que puedan integrarse y desarrollarse con las competencias básicas indispensables para la vida.

    Los caminos que conducen a esos logros requieren determinación y su recorrido implica evitar todo aquello que puede distorsionar las funciones formativas, desde la degradación y el uso apocado del lenguaje hasta los relativismos axiológicos en el tratamiento de los contenidos. Estas deformaciones distancian a los alumnos de un sistema de valores comunes para la convivencia social, fundada en la libertad de enseñanza y el ejercicio responsable de los derechos ciudadanos.

    Para alcanzar los propósitos de un cambio perdurable es imprescindible abordar de manera integral el debate sobre las condiciones para su realización. Es fundamental enfocarse en los aspectos más postergados, como las capacidades y habilidades docentes y su actualización, especialmente en el contexto de la rápida evolución tecnológica, la necesidad de garantizar el presentismo docente para crear un ambiente estable y propicio para los aprendizajes, y la asignación racional de recursos aplicados a cada institución y gestionados de forma eficiente. Estos aspectos relacionados con la expectativa de una mejora de la calidad en los resultados requieren una renovación de los estatutos docentes como principal marco de referencia y estímulo para la adaptación a las demandas actuales.

    Sin desconocer la complejidad que conlleva este debate dada la especificidad y pluralidad de las funciones que cumplen los docentes, la diversidad de estatutos entre distintas jurisdicciones y la realidad diferenciada entre gestión estatal y gestión privada, hoy más que nunca el espíritu de los tiempos convierte esta oportunidad en un deber de todos, con la finalidad de garantizar un cambio necesario.

POR EL PLENO,

María Paola Scarinci de Delbosco
Académica Presidente